En el 2006, la noche previa a la asunción de la Presidenta Michelle Bachelet, el Sesma se llevó a una treintena de perritos que vivían en La Plaza de la Constitución.
La gente comenzó a extrañarse, ya que los simpaticos perros que a diario veían jugar en ese sector, ya no estaban. Hasta que días después uno de los encargados del programa de control de zoonosis de la Secretaría Regional Ministerial de Salud, declaró que unos 30 perros fueron sacrificados para no causar problemas cuando la Presidenta llegase al Palacio de la Moneda.
Muchas personas y presidentes de Protectoras de animales han tratado de llevar la idea al Congreso para poder tener una Ley contra estos hechos, sin embargo nunca se ha mostrado un gran interés político en esta importante materia.
La gran pregunta es: ¿El próximo año repetirán el mismo hecho en la asunción del nuevo presidente?
La del "Rucio" fue historia una historia muy popular derivada de este hecho, pues fue el único perro que fue salvado de esa matanza por personal de Carabineros. Meses después el can fue golpeado por unos supuestos neonazis, pero afortunadamente sobrevivió.
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